Friday, August 12, 2005

Principio de Aceptabilidad

Quien presente un argumento en favor o en contra de una posición sólo debe presentar razones que sean mutuamente aceptables a los participantes y que cumplan los criterios standard de aceptabilidad.

Una premisa o razón es aceptable si puede ser aceptada por una persona racional cuando se le presentan todas la pruebas disponibles. Es un criterio similar al que se les impone a los miembros de un jurado en un tribunal de justicia.

El término aceptable es preferible al de "verdadero" por varias razones. En primer lugar, porque la noción de aceptabilidad surge de la propia naturaleza del intercambio argumental. En muchas situaciones, la clave para conseguir un acuerdo sobre la conclusión es la aceptación de las premisas. Quien argumenta empieza con premisas que quien analiza el argumento probablemente acepte o que una persona racional aceptaría. Una vez aceptadas las premisas, el oponente es guiado lógicamente hacia la conclusión.

En segundo lugar, puesto que es prácticamente imposible establecer la verdad absoluta de cualquier afirmación, no sería práctico exigir que todas las premisas de un buen argumento fueran verdad en un sentido absoluto. A lo máximo que podemos aspirar es que una persona razonable las acepte como verdaderas.

En tercer lugar, porque, en la mayoría de circunstancias, cuando decimos que algo es cierto, lo que realmente queremos decir es que se acepta como cierto.

En cuarto lugar, porque, incluso si la premisa fuera cierta en sentido absoluto, puede que sea inaceptable para determinada audiencia porque no esté preparada para entender por qué. Por tanto, la verdad de la premisa no añadiría fuerza alguna al argumento. Un argumento puede ser bueno sólo si las premisas son aceptables o reconocidas como verdaderas por parte de la audiencia a la que van dirigidas.

Finalmente, muchas veces hay afirmaciones sobre las que no tenemos pruebas ni a favor ni en contra pero que parecen suposiciones razonables en el contexto en el que se formulan. No podemos asegurar que sean ciertas, pero nos parece práctico aceptarlas si no hay evidencias en su contra. Las consideramos aceptables para avanzar en la discusión.

Por todas estas razones, la noción de aceptabilidad es mejor que la de veracidad a la hora de juzgar la calidad de un argumento.

Ahora bien, ello no quiere decir que una premisa sea aceptable simplemente porque alguien la acepte o convenza a otros de que la acepten. Sabemos lo fácil que ello resulta cuando uno se dirije a los prejuicios de los convencidos o a los inmaduros. Tampoco se refiere a aquello que resulta conveniente creer, o que resulta fácil de creer, y ciertamente no significa que sea todo aquello que se acepta.

Se refiere a lo que una persona racional debe aceptar. Y puesto que no todos estamos de acuerdo en lo que una persona racional debería aceptar, podemos establecer ciertos criterios, unos "standard de aceptabilidad" y "no aceptabilidad":

Criterios de Aceptabilidad
Una premisa debe ser aceptable para una persona de razonamiento maduro si expresa cualquiera de las cosas siguientes:
  1. Una afirmación que indudablemente forma parte del conocimiento común.
  2. Una afirmación que forma parte del conocimiento o de la observaxión personal.
  3. Una afirmación que se defiende adecuadamente en el transcurso de la discusión, o que puede ser defendida bajo petición.
  4. La conclusión de otro buen argumento.
  5. Un testimonio personal incontrovertible.
  6. Un informe incontrovertible de un experto en su campo.
  7. Una afirmación relativamente poco importante para la que no hay razones para pensar que no sea razonable en el contexto del argumento.

Criterios de no-Aceptabilidad

Una premisa debe considerarse inaceptable a una persona de razonamiento maduro si expresa cualquiera de las cosas siguientes:

  1. Una afirmación que contradice la evidencia, otra afirmación bien establecida, o una fuente creíble.
  2. Una afirmación que es inconsistente con los conocimientos o las observaciones personales.
  3. Una afirmación que contradice a otras premisas del argumento.
  4. Una afirmación cuestionable que no se defiende adecuadamente en el contexto de la discusión o en alguna otra fuente accesible.
  5. Una afirmación confusa en su expresión lingüística.
  6. Una afirmación que en nada se distingue de la conclusión a la que se quiere llegar.
  7. Una afirmación que se basa en suposiciones no explicitadas y cuestionables.

Las premisas de un argumento deben pues considerarse aceptables si todas ellas cumplen por lo menos uno de los criterios de aceptabilidad, y ninguna de ellas incurre en alguna de las condiciones de no-aceptabilidad.

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