Ambigüedad
Definición: Esta falacia consiste en presentar una afirmación o un argumento que utiliza una palabra, una expresión o una construcción gramatical que puede interpretarse de varias formas, sin dejar claro el sentido que se le da.
Esta confusión se da por lo general en la presentación de las premisas. Si no queda claro qué sentido hay asignar a una premisa, no es aceptable porque es una afirmación cuyo verdadero significado se desconoce, y por tanto de ella no puede derivarse una conclusión correcta.
Puede cometerse esta falacia de dos formas. En primer lugar, quien argumenta puede utilizar una palabra o frase ambigüa en una de las premisas. A esta ambigüedad se le conoce por ambigüedad semántica porque se produce una confusión relativa al sentido de una palabra o frase. Puesto que la mayor parte de las palabras tienen más de un significado, la utilización de una de estas palabras no es en sí falaz. Sólo se comete una falacia cuando el contexto no es suficiente para discriminar cuál de los sentidos es el apropiado.
También se comete una falacia de ambigüedad cuando, por su construcción sintáctica, una afirmación puede legítimamente interpretarse en más de una forma. Esta forma de falacia es distinta de la ambigüedad semántica porque puede resolverse reconstruyendo sintácticamente la frase. Las ambigüedades sintácticas más comunes resultan de la utilización de pronombres, de construcciones implícitas en las que se suprimen algunas palabras y de otras muchas construcciones gramaticales.
Ejemplo Simple
En el cuatrimestre anterior me matriculé en un curso de Lógica e Introducción a la Filosofía. Este año quiero cursar asignaturas más interesantes.
No queda claro si se refiere a otras asignaturas de Filosofía más avanzadas o si, por el contrario, lo que encuentra aburrido es la Filosofía.
Impugación de la Falacia
Como en el caso del equívoco, lo primero es identificar la palabra, frase o construcción gramatical ambigüa, y si es posible pedir que se especifique el sentido concreto que se pretende. Hay que dejar claro que lo que se solicita es una aclaración, sin tener miedo a ser acusado de quisquilloso. Pedir una explicación de algo que no se entiende no es ser quisquilloso, y si no entendemos lo que se nos dice es imposible evaluar un argumento.
Si el proponente no está disponible para la aclaración, podemos buscar claves en un contexto más amplio de sus opiniones. Si ello no nos ayuda, quizás podemos suspender juicio, o bien podemos llegar a una conclusión tentativa basada en un significado hipotético de la expresión ambigüa. Esta conclusión provisional puede luego variar cuando se disponga de información adicional que deshaga la ambigüedad.
Hay que procurar no caer en un error de "falsa ambigüedad", acusando al oponente de ambigüo cuando el contexto deja claro cuál es la interpretación correcta.
Ejemplos Comentados
Esta confusión se da por lo general en la presentación de las premisas. Si no queda claro qué sentido hay asignar a una premisa, no es aceptable porque es una afirmación cuyo verdadero significado se desconoce, y por tanto de ella no puede derivarse una conclusión correcta.
Puede cometerse esta falacia de dos formas. En primer lugar, quien argumenta puede utilizar una palabra o frase ambigüa en una de las premisas. A esta ambigüedad se le conoce por ambigüedad semántica porque se produce una confusión relativa al sentido de una palabra o frase. Puesto que la mayor parte de las palabras tienen más de un significado, la utilización de una de estas palabras no es en sí falaz. Sólo se comete una falacia cuando el contexto no es suficiente para discriminar cuál de los sentidos es el apropiado.
También se comete una falacia de ambigüedad cuando, por su construcción sintáctica, una afirmación puede legítimamente interpretarse en más de una forma. Esta forma de falacia es distinta de la ambigüedad semántica porque puede resolverse reconstruyendo sintácticamente la frase. Las ambigüedades sintácticas más comunes resultan de la utilización de pronombres, de construcciones implícitas en las que se suprimen algunas palabras y de otras muchas construcciones gramaticales.
Ejemplo Simple
En el cuatrimestre anterior me matriculé en un curso de Lógica e Introducción a la Filosofía. Este año quiero cursar asignaturas más interesantes.
No queda claro si se refiere a otras asignaturas de Filosofía más avanzadas o si, por el contrario, lo que encuentra aburrido es la Filosofía.
Impugación de la Falacia
Como en el caso del equívoco, lo primero es identificar la palabra, frase o construcción gramatical ambigüa, y si es posible pedir que se especifique el sentido concreto que se pretende. Hay que dejar claro que lo que se solicita es una aclaración, sin tener miedo a ser acusado de quisquilloso. Pedir una explicación de algo que no se entiende no es ser quisquilloso, y si no entendemos lo que se nos dice es imposible evaluar un argumento.
Si el proponente no está disponible para la aclaración, podemos buscar claves en un contexto más amplio de sus opiniones. Si ello no nos ayuda, quizás podemos suspender juicio, o bien podemos llegar a una conclusión tentativa basada en un significado hipotético de la expresión ambigüa. Esta conclusión provisional puede luego variar cuando se disponga de información adicional que deshaga la ambigüedad.
Hay que procurar no caer en un error de "falsa ambigüedad", acusando al oponente de ambigüo cuando el contexto deja claro cuál es la interpretación correcta.
Ejemplos Comentados

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