Tuesday, August 30, 2005

Culpabilidad por Asociación

Definición: Esta falacia consiste en intentar manipular a otros para que acepten nuestro punto de vista señalando que el punto de vista contrario lo defienden aquellos a los que se tiene en baja estima, en lugar de presentar razones para ello.

Esta falacia pretende explotar los sentimientos negativos de quien nos escucha al señalarle que una determinada opinión es la de una persona o un grupo con el que generalmente está en desacuerdo. Nos anima a aceptar sus puntos de vista para evitar cualquier sentimiento de culpabilidad por asociación con aquellos a los que tenemos en baja estima.

Sería absurdo suponer que siempre hemos de estar de acuerdo con aquellos que nos gustan y en desacuerdo con los que no nos gustan. El atractivo que sintamos por una persona o un grupo que sustenta un determinado punto de vista no tiene nada que ver con los méritos de este punto de vista, o con la bondad de una acción. Por tanto no debemos permitir que nos manipulen simplemente para evitar identificarnos con otros. Pero ocurre a menudo, y aquellos que así se dejan manipular lo consideran un buen argumento.

Si la única forma de llegar a una convicción es por medio de un buen argumento, es muy posible que lleguemos a la misma conclusión que otros, por mucho que no nos identifiquemos con ellos por otras muchas razones. Después de todo, nuestros amigos o compañeros no tienen el patrimonio de la buena argumentación.

Ejemplo Simple

¿Cómo puedes votar por ese candidato si le apoyan todas las organizaciones de gays y lesbianas del país? ¿Te atreverás a decirles a tus amigos que le has votado?

Aquí se está recurriendo a la homofobia del destinatario del argumento. Puede que funcione, pero no debería.

Impugnación de la Falacia

Basta con señalar que no nos importa quien o quienes sostengan el punto de vista en cuestión, e insistir en que los méritos de una posición son independientes de quienes la sostengan.

Si nuestros amigos o compañeros creen que deben desconfiar de nosotros por pensar como el "enemigo" o el contrincante, podemos señalarles que la aplicación consistente de este principio lleva al absurdo. Podemos preguntarles, por ejemplo, qué tendríamos que hacer si uno de nuestros "enemigos" se afilia a nuestro partido político o se hace socio del mismo club de fútbol que nosotros, ¿dimitir? ¿cambiar de equipo?. ¿Qué ocurriría si descubrimos que sigue la misma dieta vegetariana que nosotros? ¿Dejar de ser vegetarianos? Sería tanto como decir que nuestros gustos y opciones políticas los controlan los demás, no nosotros.

Ejemplos Comentados

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