Razones Erróneas
Definición: Esta falacia consiste en apoyar una conclusión con razones distintas a las que la apoyarían.
Esta falacia es la inversa de Conclusión Errónea y pueden distinguirse identificando dónde está el énfasis argumental. Si quien argumenta tiene prisa por llegar a la conclusión, pasando rápidamente por sus premisas, suele cometer la falacia de conclusión errónea. Pero si intenta defender una conclusión concreta, para la cual puede que existan pruebas relevantes, pero utiliza otras, cae en la falacia de razones erróneas. Es este último caso, la conclusión suele presentarse antes que las premisas, mientras que en el caso anterior la conclusión suele presentarse después de las premisas.
Ya que quien argumenta en estos términos suele estar convencido de antemano de la conclusión, casi cualquier evidencia que suene relacionada le parece apropiada. O, simplemente, ha sido incapaz de encontrar razones verdaderas o relevantes.
Se suele cometer esta falacia en el debate político cuando se argumenta en contra de algo. Por ejemplo, asignando arbitrariamente objetivos o funciones a una determinada política y luego criticándola porque no los consigue.
Ejemplo Simple
¿De verdad crees que la filosofía resolverá todos nuestros problemas?
No, probablemente no lo haga.
Entonces, ¿por qué perder el tiempo estudiándola?
Impugnación de la Falacia
Muchas veces nos encontraremos con que estamos de acuerdo con la conclusión presentada, o que es un punto de vista a considerar, pero no por las razones aducidas. En inglés suele decirse "being right for the wrong reasons". En este caso es apropiado decirle a quien argumenta: "creo que es una idea interesante, e incluso defendible, pero no por las razones que das", para a continuación sugerirle razones que pueden ser más apropiadas.
Esta falacia es la inversa de Conclusión Errónea y pueden distinguirse identificando dónde está el énfasis argumental. Si quien argumenta tiene prisa por llegar a la conclusión, pasando rápidamente por sus premisas, suele cometer la falacia de conclusión errónea. Pero si intenta defender una conclusión concreta, para la cual puede que existan pruebas relevantes, pero utiliza otras, cae en la falacia de razones erróneas. Es este último caso, la conclusión suele presentarse antes que las premisas, mientras que en el caso anterior la conclusión suele presentarse después de las premisas.
Ya que quien argumenta en estos términos suele estar convencido de antemano de la conclusión, casi cualquier evidencia que suene relacionada le parece apropiada. O, simplemente, ha sido incapaz de encontrar razones verdaderas o relevantes.
Se suele cometer esta falacia en el debate político cuando se argumenta en contra de algo. Por ejemplo, asignando arbitrariamente objetivos o funciones a una determinada política y luego criticándola porque no los consigue.
Ejemplo Simple
¿De verdad crees que la filosofía resolverá todos nuestros problemas?
No, probablemente no lo haga.
Entonces, ¿por qué perder el tiempo estudiándola?
Impugnación de la Falacia
Muchas veces nos encontraremos con que estamos de acuerdo con la conclusión presentada, o que es un punto de vista a considerar, pero no por las razones aducidas. En inglés suele decirse "being right for the wrong reasons". En este caso es apropiado decirle a quien argumenta: "creo que es una idea interesante, e incluso defendible, pero no por las razones que das", para a continuación sugerirle razones que pueden ser más apropiadas.

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