Cómo Rebatir Falacias
Cada falacia puede ser combatida con estrategias particulares, como explicamos en los apartados correspondientes. Sin embargo, hay tres tipos de estrategias generales que merecen una atención especial.
Autodestrucción del Argumento
A veces la mejor forma de rebatir un argumento es hacer que se auto-destruya exponiendo claramente su caracter falaz mediante su reformulación en la forma canónica y, sobretodo, incluyendo sus premisas implícitas.
Muchas veces una simple reformulación con premisas implícitas hace que incluso quien lo formula desista a la vista del resultado.
Método del Contraejemplo
Este suele ser un método efectivo para atacar premisas inaceptables. Consiste en encontrar un contraejemplo de la premisa que se supone absoluta. Aunque este método puede ser arriesgado porque pocas afirmaciones carecen de excepciones legítimas, por lo general suele ser efectivo.
Método del Ejemplo Absurdo
Esta estrategia tiene cosas en común con las otras dos y es la más creativa y eficiente. Se trata de una forma de invalidar el argumento sin necesidad de utilizar vocabulario y conocimientos de técnicas de argumentación, y es por tanto efectiva frente a quienes no están familiarizados con las técnicas aquí discutidas o son reacios a aceptarlas.
Consiste en construir otro argumento idéntico en su forma al que se quiere rebatir y que conduzca a una conlcusión obviamente falsa o absurda. Puesto que un buen argumento no puede llegar a una conclusión falsa o absurda, el oponente debería comprender que el argumento no se sostiene. Lo más difícil suele ser convencerle de la equivalencia de los argumentos.
Ejemplo 1
Pablo debe ser marxista.
¿Por qué?
Porque es ateo, y todo el mundo sabe que los marxistas son ateos.
es argumentalmente equivalente a:
Todos los libros están hechos de papel.
La cometa de tu hijo está hecha de papel y por tanto es un libro.
Esta técnica es especialmente efectiva con argumentos deductivos, pero puede utilizarse contra cualquier tipo de falacia. Por ejemplo, para rebatir una falacia algo más sofisticada, la Falacia del Contínuo:
Ejemplo 2
El feto al nacer es una persona, ¿no? Y por supuesto no se hizo persona en el momento del parto. Es decir, sería absurdo pensar que un feto es una persona al nacer pero que no lo era un minuto antes, o una hora antes, o un dia antes, o un mes antes. Y no es posible pensar racionalmente que el feto se convirtió en persona en un preciso instante. Por tanto, el feto debe ser una persona humana desde el momento de la concepción.
Es argumentalmente equivalente a:
El agua se considera caliente a 100º de temperatura, ¿no? Y por supuesto que no se calentó de repente al llegar a los 100º. Es decir, sería absurdo pensar que no estaba caliente cuando tenía un grado menos, o cinco o diez. Y no es posible pensar racionalmente que el agua pasó de fria a caliente en un determinado instante mientras la calentábamos de 0º a 100º. Por tanto, el agua a 0º es tan caliente como a 100º.
Autodestrucción del Argumento
A veces la mejor forma de rebatir un argumento es hacer que se auto-destruya exponiendo claramente su caracter falaz mediante su reformulación en la forma canónica y, sobretodo, incluyendo sus premisas implícitas.
Muchas veces una simple reformulación con premisas implícitas hace que incluso quien lo formula desista a la vista del resultado.
Método del Contraejemplo
Este suele ser un método efectivo para atacar premisas inaceptables. Consiste en encontrar un contraejemplo de la premisa que se supone absoluta. Aunque este método puede ser arriesgado porque pocas afirmaciones carecen de excepciones legítimas, por lo general suele ser efectivo.
Método del Ejemplo Absurdo
Esta estrategia tiene cosas en común con las otras dos y es la más creativa y eficiente. Se trata de una forma de invalidar el argumento sin necesidad de utilizar vocabulario y conocimientos de técnicas de argumentación, y es por tanto efectiva frente a quienes no están familiarizados con las técnicas aquí discutidas o son reacios a aceptarlas.
Consiste en construir otro argumento idéntico en su forma al que se quiere rebatir y que conduzca a una conlcusión obviamente falsa o absurda. Puesto que un buen argumento no puede llegar a una conclusión falsa o absurda, el oponente debería comprender que el argumento no se sostiene. Lo más difícil suele ser convencerle de la equivalencia de los argumentos.
Ejemplo 1
Pablo debe ser marxista.
¿Por qué?
Porque es ateo, y todo el mundo sabe que los marxistas son ateos.
es argumentalmente equivalente a:
Todos los libros están hechos de papel.
La cometa de tu hijo está hecha de papel y por tanto es un libro.
Esta técnica es especialmente efectiva con argumentos deductivos, pero puede utilizarse contra cualquier tipo de falacia. Por ejemplo, para rebatir una falacia algo más sofisticada, la Falacia del Contínuo:
Ejemplo 2
El feto al nacer es una persona, ¿no? Y por supuesto no se hizo persona en el momento del parto. Es decir, sería absurdo pensar que un feto es una persona al nacer pero que no lo era un minuto antes, o una hora antes, o un dia antes, o un mes antes. Y no es posible pensar racionalmente que el feto se convirtió en persona en un preciso instante. Por tanto, el feto debe ser una persona humana desde el momento de la concepción.
Es argumentalmente equivalente a:
El agua se considera caliente a 100º de temperatura, ¿no? Y por supuesto que no se calentó de repente al llegar a los 100º. Es decir, sería absurdo pensar que no estaba caliente cuando tenía un grado menos, o cinco o diez. Y no es posible pensar racionalmente que el agua pasó de fria a caliente en un determinado instante mientras la calentábamos de 0º a 100º. Por tanto, el agua a 0º es tan caliente como a 100º.

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