Vaguedad
Definición: Esta falacia consiste en intentar establecer una posición por medio de una expresión vaga, o en conducir a una conclusión injustificada asignando un significado muy preciso a una palabra o expresión que es en sí imprecisa en su significado o en el uso que generalmente se le da.
En muchas ocasiones utilizamos palabras o expresiones vagas en nuestro discurso, pero no por ello hablamos falazmente. La falacia se da sólo cuando utilizamos estas expresiones erróneamente.
No pueden utilizarse términos vagos en palabras clave de alguna premisa, ya que una premisa que no tiene un significado preciso no puede ser aceptable y tampoco puede ser refutada. Además, puesto que quien evalua el argumento no tiene porque saber el sentido que le da el proponente, cualquier sentido que le asigne es arbitrario y por tanto lo serán también las inferencias que de ella extraiga.
Para resolver el problema, deben traducirse las palabras vagas o deben definirse de forma que sea mutuamente aceptable a las partes. Sólo después de esta aclaración puede procederse a evaluar el argumento.
Ejemplo Sencillo
Algunas sentencias judiciales afirman que lo que es "pornografía" debe determinarse de acuerdo con los "standards de cada comunidad". Alguien que quisiera denunciar algún material como pornográfico tendría que demostrar que viola los "standares de la comunidad", algo muy difícil, por no decir imposible, de precisar.
Impugnación de la Falacia
Las expresiones vagas pueden impugnarse igual que las ambiguas: insistiendo en la clarificación o concreción del significado. A continuación, hay que determinar si la precisión aportada es apropiada en el contexto de la discusión. Este proceso es importante si se trata de un asunto importante, sino lo es podemos ignorar la imprecisión.
Debemos procurar no caer en esta falacia evitando en lo posible el lenguaje impreciso cuando hablamos de cuestiones importantes o controvertidas. Es mejor reemplazarlo por palabras más precisas o, en su defecto, especificar el significado de las palabras que en el lenguaje habitual hayan perdido su precisión. Hay que tener en cuenta que si no hablamos con precisión, otros determinarán el sentido de nuestras palabras según les interese.
Cuando el oponente intente basar una premisa en términos vagos, neguemos la aceptabilidad de la premisa diciendo que no podemos evaluar su validez mientras no se especifique el significado de los términos vagos.
Ejemplos Comentados
En muchas ocasiones utilizamos palabras o expresiones vagas en nuestro discurso, pero no por ello hablamos falazmente. La falacia se da sólo cuando utilizamos estas expresiones erróneamente.
No pueden utilizarse términos vagos en palabras clave de alguna premisa, ya que una premisa que no tiene un significado preciso no puede ser aceptable y tampoco puede ser refutada. Además, puesto que quien evalua el argumento no tiene porque saber el sentido que le da el proponente, cualquier sentido que le asigne es arbitrario y por tanto lo serán también las inferencias que de ella extraiga.
Para resolver el problema, deben traducirse las palabras vagas o deben definirse de forma que sea mutuamente aceptable a las partes. Sólo después de esta aclaración puede procederse a evaluar el argumento.
Ejemplo Sencillo
Algunas sentencias judiciales afirman que lo que es "pornografía" debe determinarse de acuerdo con los "standards de cada comunidad". Alguien que quisiera denunciar algún material como pornográfico tendría que demostrar que viola los "standares de la comunidad", algo muy difícil, por no decir imposible, de precisar.
Impugnación de la Falacia
Las expresiones vagas pueden impugnarse igual que las ambiguas: insistiendo en la clarificación o concreción del significado. A continuación, hay que determinar si la precisión aportada es apropiada en el contexto de la discusión. Este proceso es importante si se trata de un asunto importante, sino lo es podemos ignorar la imprecisión.
Debemos procurar no caer en esta falacia evitando en lo posible el lenguaje impreciso cuando hablamos de cuestiones importantes o controvertidas. Es mejor reemplazarlo por palabras más precisas o, en su defecto, especificar el significado de las palabras que en el lenguaje habitual hayan perdido su precisión. Hay que tener en cuenta que si no hablamos con precisión, otros determinarán el sentido de nuestras palabras según les interese.
Cuando el oponente intente basar una premisa en términos vagos, neguemos la aceptabilidad de la premisa diciendo que no podemos evaluar su validez mientras no se especifique el significado de los términos vagos.
Ejemplos Comentados

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